Los aceites esenciales y la espiritualidad




Aunque la práctica de la aromaterapia se ha venido popularizando en los últimos años por su potencia y eficacia como solución natural porque los estudios científicos modernos han avalado sus propiedades terapéuticas; el uso de aceites esenciales para curar el cuerpo, la mente y la espiritualidad se remonta a todas las grandes civilizaciones del mundo antiguo.

Es así como desde la antigüedad, las plantas aromáticas se usaban para honrar a lo divino en ceremonias religiosas y espirituales. Consideradas sagradas por sus mágicas propiedades curativas y sus aromas divinos, eran “sacrificadas” quemándolas, y el humo fragante se ofrecía a los Dioses. Se dice que estas ceremonias también beneficiaba a los sacerdotes, porque inhalar el humo aromático producía estados místicos y espirituales.

En nuestro contexto contemporáneo podemos hacer uso de los aceites esenciales en meditación para conectar nuestro ser interno o espiritual con Dios. El incienso y otros componentes aromáticos como sándalo, madera de cedro, enebro, mirra, pino, salvia y ciprés continúan siendo parte de las ceremonias sagradas de muchas religiones en el mundo.


5 Aceites Esenciales para conectar espiritualmente


Incienso: Es considerado el Aceite de la Verdad. Ayuda a concebir nuevas expectativas de vida basadas en la luz y en la verdad, ya que evoca el entendimiento de la memoria espiritual, los dones, la sabiduría y el conocimiento que el alma trajo a este mundo. Limpia la oscuridad espiritual, derribando todo lo que bloquea el corazón para lograr que el alma se conecte con su luz interior, revelando la verdad. Es muy útil para crear una sana conexión con el padre, recordando al individuo que es incondicionalmente amado y protegido. También protege al cuerpo y al alma de influencias negativas y asiste al alma en su evolución espiritual, favoreciendo la oración y la meditación porque ayuda a abrir los canales que permiten conectar con Dios.


Rosa: Es considerado el Aceite del Amor Divino, vibra en una frecuencia más alta que cualquier otro aceite esencial. Ayuda a sanar y a suavizar el corazón, soltando las ataduras para acogerse a las bendiciones del amor y la gracia divina, con sensación de calidez, claridad y compasión que permiten abrir las puertas a la sanación en todas las dimensiones de la vida.


Sándalo: Es el Aceite de la devoción sagrada, apoya la oración, meditación y adoración espiritual instruyendo al individuo a reverenciar lo divino, tranquilizando la mente y el corazón para entrar en armonía con Dios. El sándalo ayuda a identificar el lugar que ocupan las emociones, sentimientos y desafíos de la vida del individuo para reordenar sus prioridades y alinearlas a la voluntad divina, llegando más allá de sus límites y creencias actuales.


Arborvitae o Árbol de la Vida: El Aceite de la Gracia Divina, permite soltar la lucha, el esfuerzo y entregarnos a la gracia de Dios y a su amparo celestial. Nos recuerda que la divinidad está en todas partes, y la gracia de Dios se puede sentir y experimentar todos los días, ayudando a equilibrar la vida, reconociendo que se debe mantener cerca y que se debe soltar y dejar ir, confiando plenamente en Dios. Esto permite relajar la mente, y que el alma experimente paz y armonía. El Arborvitae nos enseña que la verdadera fuerza viene de Dios, y nos invita a confiar en el flujo natural de la vida.


Manzanilla: Es el Aceite del propósito espiritual, ayuda al individuo a descubrir su verdadero propósito de vida, cumpliendo la misión que tiene asignada, ayudando a restaurar la confianza en sí mismo para poder realizarla. La manzanilla ayuda a llevar el alma a donde necesita estar y hacer lo que debe hacer, dejando de lado las actividades sin sentido para concentrarse en un trabajo más significado, sintiéndose conectado y amparado por Dios en su camino espiritual.


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